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E.E.U.U.
Director: Philip Kaufman
Intérpretes: Ashley Judd, Andy García y Samuel L. Jackson
Una cinta que tuviera a Ashley Judd, Andy García y Samuel L. Jackson en su casting sería un éxito asegurado hace cuatro años. Pero la industria cambia y los géneros también. El público llega a cansarse. El cine de acción de los ochenta murió a mediados de los noventa y se recicló en otros bodrios de diferentes facturas. No es el caso de Giro inesperado, la enésima revisión del thriller desde el mismo lado. Ni tan siquiera Philip Kaufman, partidario de generar renovación en el cine, se libra de caer en le estandarización. Sin sobrecarga de acción, Giro inesperado se basa en un guión difuso que desorganiza al espectador hacia una trama demasiado previsible. Se telegrafía lo que va ha suceder. Partiendo desde el absurdo y sin delimitar totalmente los personajes, éstos deambulan por unos espacios artificiosos en busca de un psicokiller escondido que a los diez minutos se sabe por definición.
Este tipo de thriller desvela sus contenidos sin darse cuenta, sin dejar resquicios ni información adicional para el espectador, descubriendo las bazas para dinamitar el argumento con giros argumentales, que tan solo ejercen de barreras de continuidad para un guión perdido que tiene como baza principal el misterio, aunque no se note. O sea, que la estructura queda como una continua repetición y una aventura romántica de relleno, entre medio, que desarrollan la investigación. La exhibición de Ashley Judd baja la tensión para adentrarnos en un espectáculo más digno de una sex symbol de andar por casa.
La falta de ideas es patente si se fusila un argumento multicopiado que cambia de colorín para vender el mismo producto. Si dejamos que se repitan las situaciones y no se ordena todo, se transforma en una masa pesada, que indigesta hasta los estómagos menos exigentes. La repetición de argumentos desvirtúa la calidad y saca a relucir las carencias de estilo e ideas de la industria, que mira más por su bolsillo que por su corazón. De eso peca Giro inesperado. Por eso sabemos quién es el malo cuando comienza la película.
Rafa Rus
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