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Texto y fotos: Prensa festival.
Tras la sorprendente lectura operística del jazz que hiciera Barbara Hendricks en la inauguración, el guitarrista americano Mike Stern realizó un cambio completo de estilo pasando al jazz eléctrico y de vanguardia. Donde no se notó este equidistancia musical fue en la taquilla: de nuevo el parque del Majuelo registró un lleno completo, eso sí de un público mucho más joven y bullicioso.
Y es que Mike Stern, que a sus 51 años aparenta muchos menos, es un instrumentista que frecuenta estilos más familiares para los jóvenes, incorporando a su música sonidos que provienen de la historias del rock y últimamente hasta de la World Music, donde ha encontrado un filón de nuevos sonidos con los que refrescar su versión eléctrica del jazz de fusión.
El guitarrista, de una afabilidad y amabilidad fuera de serie, se ganó al público tanto por su trabajo en el escenario como por sus continuas sonrisas y hasta carajadas, haciendo cómplices de su simpatía a las primeras filas. E incluso al acabar el concierto no tuvo inconveniente en salir entre el público para firmar discos, autógrafos o camisetas, charlando con algunos guitarristas andaluces de jazz que se le acercaron para preguntar por su virtuosa técnica, toda una 'master-class' en horario de vacaciones.
Stern trajo al Festival de Almuñécar recién editado su último trabajo 'These times', pero en vez de tocarlo entero como se hace en estos casos, la mayor parte de su programa se centró en sus disco anteriores 'Voices' y 'Play', en los que incorporó a su grupo al gran bajista camerunés Richard Bona (en el festival el próximo jueves 15) y que han marcado un cambio rotundo en la orientación musical de este músico americano.
Stern no hizo exhibiciones gratuitas de virtuosismo fatuo, ni de fuerza salvo en los momentos claves del concierto, al principio y al final, dedicando toda la parte central de su actuación a tocar en tiempos más lentos, incluso llegando a prescindir de sus compañeros y quedándose solo arpegiando en muchos momentos, haciendo gala de un refinadísima sensibilidad y de la utilización del silencio como una nota más. Enn temas como la bellísima 'Wigand a prayer', arrebató aun público con más delicadez que músculo. Pero el Stern robusto, y roquero también salió a luz en otros temas como 'Play' y 'Haha Hotel', esta última, de casi 15 minutos, sirvió de único bis a su concierto. 
El festival Jazz en la Costa en su XVII edición tendrá hoy domingo la actuación de la Orquesta Ciudad de Granada y mañana una noche de blues contando con Los reyes del K.O. como grupo invitado a la actuación de la eléctrica blusera Deborah Coleman, una de las pocas mujeres que hacen blues en el mundo y menos aún en la posición de guitarra solista. Por ello siempre que se la menciona se recuerda a Jimi Hendrix por su afinidad instrumental y a Janis Joplin en la parte vocal.
Jazz en la Costa está organizado por la Oficina Técnica de Festivales de jazz que depende de la Diputación Provincial de Granada y la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Almuñécar y cuenta con el patrocinio de la empresa Cervezas Alhambra.
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