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Fiesta
Lois FibStart: más que un
aperitivo. |
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Texto: Juanma Cantos
Fotos: Fiberfib.com
El F.I.B. 2002 comenzó con fiesta y a lo grande. El velódromo de Benicàssim acogió, el jueves, una Fiesta Lois FibStart, que, pese a la amenaza de lluvia, brilló, dentro y fuera del escenario, y sirvió de espectacular comienzo a un fin de semana sin desperdicio.
Ya eran muchos los fibbers que habían adelantado su llegada a Benicàssim y que, deseando que el festival comenzase, se encontraron con un concierto que, pese a no ser, claro está, el plato fuerte del F.I.B. de este año, sí abrió las ganas por trasnochar y darse un atracón de música en directo.
Un atracón que aplacó en muchos osados las ganas de juerga venidera e hizo que a más de uno se le atragantase el resto del festival. Tomarse a pecho cinco días enteritos es privilegio sólo de atletas que no escapen al antidopping o de consumados festeros.
Aun siendo un aperitivo de lo que se nos caería encima, la Fiesta Lois FibStart no dejó descontento a nadie. Es más, aperitivos como éste hacen que los platos principales sepan a poco si no están cocinados por el mejor chef. Afortunadamente, el F.I.B. es, siguiendo con el símil gastronómico, un restaurante de lujo en el que hasta el agua del grifo sabe al mejor Don Perignon gran reserva.
Pues eso, fiestón y unas bandas que, perfectamente, podrían haber estado tocando en el Escenario Verde delante de treinta y pico mil fibbers más, dejando claro que el F.I.B. hay que disfrutarlo desde el principio.

Y el principio fue las 20:00 del jueves día 1 (hora H, día D para el comienzo de las operaciones de asalto) con Aldo Linares y una sesión muy acertada, acorde con la línea del festival y revivalista de míticas bandas y discos indispensables para entender la movida alternativa de nuestros días. Sonaron "The Velvet Underground", "Kraftwerk" y "The Cure", ahí es nada.
"Octubre" venían con un primer disco recién salido del horno, "Mi Última y Mejor Oportunidad", y aprovechaban su primera y mejor oportunidad de llevar su pop británico de Murcia al mundo. No desperdiciaron la ocasión.
Miguel Rivera y sus "Maga", exprimieron los ambientes densos deliciosamente construidos sobre giros vocales y glamour popeléctrico, limpio y radiante. "Agosto Esquimal", posteriormente emitida hasta la saciedad en las pantallas del Escenario Verde, es la carta de recomendación en forma de canción para un trío que, alimentado de la factura emblemática de "Supertube" y "Long Spiral Dreamin'", va a colocarse a la cabeza del indie patrio. Y si no, tiempo al tiempo.
Más. "Cassino" da comienzo al baile. Raquel Palacio, David Sanz y el sintetizador. Uno para todos... Todos para el techno. Sentimiento y tecnología entre plumas de colores y camioncitos de juguete. Hasta Neil Tennant (Pet Shop Boys) ya ha alabado sus andanzas.
"Beachwood Sparks" se convirtieron en quinteto y trajeron, no podía ser menos de una banda venida de Houston Party, el sonido hippie-psicodélico setentero de su último ep "Make The Robot Cowboys Cry" a la fiesta. Steel guitars, armónicas, un agradecido tufillo country y Chis Gunst tratando de hacerse entender en castellano, convirtieron en más actual que nunca el recuerdo de los "Buffalo Springfield" de Stills y Young.

Y en esto llegó "Nada Surf", quienes, sobre el papel y como demostraron sobre el escenario, eran los protagonistas de la noche. Daniel Lorca, bajista que ha bebido del "american dreaming", recordó que tocar en casa le parece como presentar al resto de la banda, neoyorkinos de pro, a su familia. Mathew Cabs e Ira Elliot seguro que se fueron contentos con la respuesta de los compatriotas de Daniel. El rock sin concesiones de su "The Proximity Effect" y de temas nuevos como "Treading Water" o "Inside of Love" llevaron a la Fiesta Lois FibStart a sus minutos más intensos. Que vuelvan el año que viene.
"Télépopmusik" querían demostrar que son la alternativa más seria del pop electrónico y bailable francés desde el bombazo de "St. Germain" y dieron buena cuenta de ello. Reflexionemos. Bajo el nombre de "Télépopmusik" afloran tele, pop y música. ¿Algo más que añadir? Pues sí: reggae, jazz, rap... La extensa galería de personajes que aparecen en las grabaciones del combo quedó plasmada, en directo, en bases pregrabadas y ritmos a los que, ya a esas horas, nadie escapó.
Michel Amato, "The Hacker", hizo su primera aparición en el F.I.B. 2002, sin Miss Kittin, y dio al público lo que quería. Eran las cinco de la mañana y las ganas de bailar afloraban. Siguiendo su fina y elaborada mezcla de temas fresquitos, alejados del "machaqueo" imperante en los DJs de discoteca hortera, "The Hacker" convenció, remezclando a "Depeche Mode" o "The Human League" y puso a bailar a todo el velódromo.
¿Ha llovido? ¿Cuándo?
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