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Texto: Juan Jesús García.
Por segunda vez el legendario grupo británico actuará en la provincia de Granada. La primera vez fue en Armilla en 1996 congregando a casi 8000 personas ávidas de poder escuchar por fin en directo a uno de los pocos grupos calificables como míticos con todo el peso del adjetivo. Ahora regresan a Atarfe para cerrar las fiestas con su concierto el día 30 de julio en la recientemente construida plaza de toros. Un concierto, que como los de Alan Parson, Asia o Credence Clearwater Revisited certifican que Atarfe es la capital absoluta del rock clásico para adultos.
Ni que decir tiene que citar a Deep Purple, como a Led Zeppelín o Black Sabbath es nombrar a los abuelos del invento en el sector duro. Hay quién añadiría a los Kinks también por su defiitivo riff de ‘You really got me’, pero está claro que las carreras posteriores de los primeros establecieron los parámetros de todo lo que vendría después en el sector metálico hasta nuestros días.
Sin embargo Depp Purple fue (es) un grupo irregular y muy cambiante, cuando no hizo gala de una pretenciosidad desmesurada, pero claro a pesar de sus desvaríos y ambiciones haber firmado piezas como ‘Highway Star’, ‘Smoke on the Water’, ‘Child in time’, ‘Higway star’ o ‘Woman from Tokyo’, y haberlas incluido todas en el insuperable ‘Made in Japan’, les ha permitido establecerse indeleblemente en el inconsciente colectivo. Es difícil encontrar un aficionado a la música que no haya reproducido el riff que dedicaron al incendio (que acabó en el lago Constaza con el equipo de un desolado Frank Zappa) que inspiró ‘Smoke on the water’, y para ello igual servía una guitarra que una escoba o las sufridas raquetas de tenis. Sí, ellos inventaron también esa modalidad de contorsionismo mudo denominada ‘Air guitar’.
Ian Gillan, Roger Glover, Ian Paice, Steve Morse y (tras la segunda baja de John Lord) Don Airey son la formación actual, que innecesariamente siguen grabando discos nuevos (‘Bananas’ es el último en 2003) ya que lo único que se les pide es que ejerzan de leyendas, algo que 37 años después de su nacimiento saben hacer a la perfección.
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