|

ISMAEL SERRANO
"Naves ardiendo más allá de Orion"
Universal
(2005)
Texto: Patxi Gámez
Ya tenemos en las tiendas lo nuevo de Ismael Serrano, el quinto disco de su carrera, “Naves ardiendo más allá de Orión”, un disco que no sorprende y que mantiene la continuidad y reiteración de un estilo propio, pero que al fin y al cabo si contenta a su acérrimo público.
Concretamos, en el terreno estrictamente musical, Ismael, compositor de todas mantiene una línea recta donde las guitarras acústicas, los vientos y alguna que otra programación dominan y hacen un disco tranquilo y sosegado, donde sólo podemos encontrar un par de canciones donde Ismael se sale de la raya (gracias a Lenin), como la apertura de “Naves ardiendo más allá de Orión”, “Elegía”, contiene la emoción que le falta al resto del disco, con una rumba contagiosa, tanto como su estribillo.
Canciones como la enésima reivindicación memorística, “El vals de los jubilados”, donde los clarinetes dan aire circense a una destacable canción, pero no tanto como “Dulce memoria” sonde Ismael Serrano descarga su pluma cual metralleta, y recuerda todo lo que los que olvidan deberían volver a repasar, preciosa.
Hablando de las letras, Ismael, como no ocurre en el plano musical, se siente inspirado, en un plano quizás más intimista, pero reivindicativo también, pero menos que en los tiempos de “papácuéntameotravez”.
En general Ismael Serrano pasa la prueba, por los pelos, porque aunque en “Naves ardiendo más allá de Orión” hay buenas canciones, aquí no encontramos la emoción y rebeldía de “Atrapados en azul”, ni tampoco las sobrecogedoras melodías de “La memoria de los peces”, pero eso no importa para Ismael, porque hasta Bob Dylan tuvo tiempos de poca inspiración.
|