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Texto y fotos: Juan Jesús García
Matilda: El lujo de la semana
Enlazando con lo dicho del concierto de Lagartija Nick la semana pasada, ésta tenemos a otra de las formaciones “de lujo” que ha dado la ciudad de Granada . Este comienzo no es baladí, porque por allí andaba Antonio Arias para reclutar como invitado a su antiguo guitarrista Juan Codorniú (también el más coherente con los Lagartija actuales) para invitarle a los próximos conciertos ‘temáticos’ del ‘Inercia’.
Pero si Matilda es un lujo para la ciudad, Yersoul lo son para Murcia. Tras un anómalo retraso de una hora en una sala que se caracteriza por su puntualidad, el cuarteto murciano comprimió su actuación a 30 minutos, lo suficientes para detectar a una formación de una curiosidad tan amplia como sus entendederas. A través de los obvios Radiohead han accedido a la tercera dimensión de un pop marciano de orografía compleja, plástica maleable a lo Primus y un punto que a uno le recordaba a grupos argentinos como Voxdei (¡San Spinetta!). Buena banda bilingüe (el ‘bi’ se quedó en casa, aquí sólo ingles) y a destacar su guitarrista, con una gran imaginación a la hora de decorar una canción.
Matilda son menos arriesgados y su ‘Salto mortal’ cuenta con el truco de la red de la experiencia. Su disco está viviendo su segunda juventud y el grupo se ha echado a la carretera para defenderlo, y también aumentarlo. Dijimos hace dos años que su grabación es una colección de fragancias pop dignas de la mejor marca parisina. Setecientos días después mantienen las mismas esencias aunque hayan pasado de cantar ‘Los chicos de mi edad’ a ‘El club de los cuarentones’, una de las nuevas, que señala un cierto cambio de matiz hacia el pop ‘mature’. La colorista visión que tienen sus canciones mantiene su frescor en directo casi sin añadidos (la trompeta cool de Jimmy Garcia solamente) y consiguen -que ya es raro en los tiempos que corren- que su concierto pase deprisa y deje necesidad de más. La ausencia de desarrollos concentra toda la potencia melódica, correctamente armada de guitarras y muy bien floreada de voces. Los temas nuevos: ‘El sol que más calienta’, ‘Carnet de conducir’ o ‘A tiro limpio’ mantienen el mismo tono vital, y como todas las relaciones llamadas a perdurar no ceden sus secretos en la primera cita; se dejan escuchar, observar y perseguir con la atención y el deseo, a sabiendas de que prometen noches de amor y lujo, pero cuando ellas quieran. Con Matilda vale la pena el sobre esfuerzo, hay mucha clase.
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