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Texto y fotos: Juan Jesús García
Niños Mutantes: Los Otros
Los Niños Mutantes van espaciando cada vez más sus apariciones en directo por Granada (y por el resto de los lugares), las servidumbres de la obligaciones laborales de los que fueron niños y hace tiempo ya que cotizan en la seguridad social no les deja mucho tiempo útil, pero a pesar de que la música sea para ellos un oficio a tiempo parcial (más barato que la mayoría de los entretenimientos adultos, y hasta rentable) han encontrado hueco para ensayar, tocar, e incluso preparar un nuevo disco que anunciaron próximo. El Planta Baja hace tiempo que se les queda pequeño, pero prefieren que la gente se apriete en la céntrica sala granadina, por más que la incomodidad de un lleno completo se compense con una sonorización perfecta, como la que tuvieron el pasado 31 de octubre y que no siempre les ha acompañado. Lo uno por lo otro.
Y hablando de los otros: siempre buscando la forma de darle la vuelta a la convenciones esta vez se han inventado el concierto ‘de prestado’, el de versiones, convirtiéndose por una noche en un grupo de ‘covers’ nada al uso, porque a pesar de no cobrar derechos de autor por nada de lo tocado, sin duda saben como hacer suya una canción ajena, que para lo otro ya están las formaciones de verbena. Así hicieron bueno el dicho aquel de que una versión es aquella canción que uno tenía en la punta de la lengua y otro (¡maldita sea su estampa!) se le adelantó, robo bienintencionado que es un clásico del mundillo del pop (y más aún el jazz y el blues donde al préstamo se le llama ‘estandar’) y permite conocer como en una prueba proyectiva un trasfondo de venerables ancestros, debilidades más o menos confesables, y hasta el grado de sentido del humor de cada intérprete. De todo hubo en el concierto de los Mutantes: The Cure, Pixies, Depeche Mode o Wilco en el primer cajón, Alaska, Monkees, Brincos, etc., en el segundo y Raphael o Roberto Carlos en el tercero. Algunos, sonando a dialecto indonesio para el público, al que la mexicana o Frank ‘Fat’ Black les cogía un poco más de cerca para corear que, por ejemplo, Leonard Cohen. Cosas de la edad.
Antes que ellos estrenaron con buen tino Sueter, y para terminar escogieron cuatro piezas de un legendario y ya olvidado grupo llamado Niños Mutantes. No es cierto que no se supieran más ¿y la de 091?, pero con ‘Manual de autoayuda’, ‘Oso Polar’ , ‘La última vez’ y un crepitante ‘Ejercito de brutos mecánicos’ se despidieron en loor y olor también de multitudes, que tantos y tan juntos son un autentico banco de pruebas para los desodorantes. Y el olor no engaña: fuesen los unos o los otros el éxito se respìró.
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