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Texto y fotos: Juan Jesús García
Mercedes Peón: ¡Impresionante!
La cantante coruñesa Mercedes Peón ha protagonizado junto con Andaraje el primero de los conciertos que este año ofrece “La semana de la Oralidad” en las localidades de Peligros y Albolote. A la salida del concierto caras de sorpresa, por no decir estupefacción se llevaba para casa el público que asistió casi llenando el centro cultural Fernando de los Ríos. Y es que esta mujer es un secreto que se pasan con misterio los aficionados a regalarse entre ellos las mejores cosas de la vida, una artista descomunal, en muchas facetas, y que en directo maniobra desde la delicadez más estremecedora a la potencia más arrolladora haciendo real su verso: “la fuerza escondida en mi supuesta debilidad”. Estaban completamente justificadas esas expresiones de asombro y placer: “Es impresionante” se oyó decir.
La Peón llegó a Granada con su espectáculo completo, grupo y proyecciones. Un concierto multimedia y mutitodo en el que presentó, sobre todo, las canciones de ‘Sihá’ tercera entrega discográfica de esta gallega de cuarenta años con un ingente trabajo de recopilación de canciones ancestrales para evitar, como ella dice, se interrumpiera “la cadena de transmisión”, pero que apuesta por la riqueza sonora más contemporánea sin perder ese temblor telúrico que autentifica el conocimiento de causa de lo que hace. Al lado de los sintetizadores suenan las gaitas, flautas percusiones electrónicas y panderos, clarinetes…y hasta el sonido del sangre fluyendo por la venas de un niño en el vientre de su madre le sirve para hacer una canción, “y el ritmo es el mismo de las muñeiras” añade descubriendo el secreto orgánico de las músicas populares gallegas. Sorpresa, originalidad, una voz dúctil hasta la ingravidez, han hecho de ella una compañera perseguida por los cazadores de singularidades, como Manu Chao que la invitó a colaborar con su grupo Mano Negra.
Con ‘Paralá’ un lujurioso tema de bienvenida (con el que se autoversiona: antes era ‘Neniñué’) montado ahora sobre ondulantes cadencias brasileñas inició su concierto, casi todo ceñido al disco ya mencionado, con exquisitas presentaciones y el punto de vista femenino de la vida, por contraposición del “habitualmente masculino de la música, aunque lo canten mujeres” como apuntó, material de ritmo enervante en ‘A miña’, de lúdicos aires festivos en ‘Ajarrate’, confesiones de ausencias y superación en ‘Carencias’, nanas con apariencias de reggae… para terminar contrastando sus dos mundos, en la intimista ‘Marabilla’, con el solo acompañamiento del acordeón, y la brutal ‘María 2’ para terminar, con todo el mundo de pie bailando al borde del ‘drum & bass’ y, después, firmes aplaudiendo, como se hace cuando se ha presenciado algo excepcional. Se llama Mercedes Peón, pásenlo.
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