|

El Parapanda vivió su noche más movida con Arístides Moreno y los Niños de los Ojos Rojos.
En la recta final del programa 2006 del Parapandafolk, la noche del sábado 29 de julio fue la menos ortodoxa de este año con la participación del cantautor canario Arístides Moreno y el grupo extremeño Niños de los Ojos Rojos. Dos formaciones cuyo contacto con el folk es meramente tangencial ya que lo suyo está más dirigido al público del rock. Estos dos nombres atrajeron a una audiencia más joven y dinámica que la de noches anteriores, y que terminó en el foso del anfiteatro García Lorca de Íllora bailando con el dinamismo de la multitudinaria formación extremeña.
Arístides Moreno es un peculiar autor canario que llegó a la música tras ejercer otros muchos oficios. No se sabe si por su parecido físico con Roberto Benini le llega su gran vis cómica, que explota tanto en canciones como en sus presentaciones, provocando la risa del oyente con sus ocurrencias. Sin embargo su música, muy festiva y con mucho reggae, no esconde un considerable sentido crítico, a veces con cierto matiz surrealista, utilizando a veces como gags divertidos frases o estribillos del cancionero popular y pop de toda la vida.
Lo de Los Niños de los Ojos Rojos es muchísimo más desmadrado. Son nueve en escena, vestidos con faldas escocesas y animadísimos. Nadie ha ido más lejos que ellos en la mezcla de estilos, una ‘giga fusión’ en la que cabe de todo, música extremeña que es lo que justificaría su presencia en el Parapanda, pero también balcánica, rusa, scratch, afro, rock, rap, hip hop, ska, clásica, raga…y hasta bandas sonoras de televisión. Todo ellos revuelto al mismo tiempo, tocado con muchísima alegría, irreverencia y sentido del humor. El público aceptó el envite y no paró de bailar con ellos durante dos horas largas, tanto que al acabar ni siquiera pidieron más ya que el grupo se había vaciado en el escenario.
|