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Texto y fotos: Juan Jesús García.
El Cervezas Alhambra Blues Festival llenó la sala Tren
La segunda reunión del legendario sello malagueño Cambayá dentro del Cervezas Alhambra Blues Festival resultó un éxito de convocatoria. El Festival de Jazz de Granada cerraba sus puertas por este año con un concierto al que estaban invitados diez relevantes músicos de la escena española del blues, sino todos sí los más punteros.
Con el típico guión de estos encuentros, fueron saliendo de uno en uno sobre la banda base, Los Pure Tones, con ellos de soporte aparecieron en primer lugar el armonicista Manolo Arcos y las dos cantantes Esther Weeks y la bellísima Suzzette Moncrief. Con posterioridad fueron presentándose los invitados de uno en uno: primero y ejerciendo de maestro de ceremonias el madrileño Tonky de la Peña, luego Lolo Ortega, Francisco Simón y por último Raimundo Amador. Para terminar como mandan los cánones todos juntos en tromba para la apoteosis final.

Cuatros solistas de muy distinta personalidad y que no polemizaron musicalmente entre ellos ya que cada uno tiene un estilo muy diferente. Ni siquiera el popular Raimundo Amador recabó más atención que sus compañeros ejerciendo de discreto acompañante cuando su turno lo requería, como tampoco interpretó ningún tema propio. Si acaso el explosivo guitarrista sevillano Lolo Ortega, con un sonido muy duro y roquero fue el que se llevó el gato a su casa (como igual ocurriera hace cinco años en la primera reunión de este tipo) por sus resolutivas intervenciones.
Con sólido ‘Rock me baby’ en formación de cuatro guitarra en fondo comenzaría la parte final del concierto, en la que las continuas ruedas de solos individuales consiguieron que arreciaran los aplausos en un concierto de casi tres horas y media que dejó al público con ganas de más.
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