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Texto y fotos: Albert Alabau y Raúl Vallejo.
Chano Domínguez se descubre ante su público tan sólo con su piano. Lo hace en clave de jazz con aires de flamenco, esta vez sin el fiel acompañamiento de Javier Colina y Gillermo McGuill.
Abrió su directo en la sala Jazz Room de Barcelona con una versión de Bill Evans. Después de recoger un contenido aplauso siguió con otra versión de Dizzy Gillespie para continuar con la canción que compuso, hace diez años, para Camarón de la Isla. Al terminar estos tres cortes se dirige al público, de una forma directa, sin amplificar su voz con micrófono alguno. Chano nos explicó, de tú a tú, que toma esta gira como un "reto", una forma de llegar al público para intentar hacerles partícipes de su directo. Cuando acabó de hablar nos dió las gracias con una canción muy especial, "Gracias a la vida" de Violeta Parra.
Ahora, el pianista de Cádiz, mete literalmete la mano izquierda dentro del instrumento para amortiguar el sonido de las cuerdas del mismo al sonar. Con esta personal técnica le arranca al piano un sonido de guitarra flamenca, algo increíble. Estas maniobras impresionan mucho al público presente, que ahora aplauden con rabia al término de cada corte. Chano Domínguez cada vez está más cómodo en su íntimo directo.
En este punto casi final del concierto, ya todos los cortes saben a flamenco por soleás y bulerías. Chano interpreta, de forma magistral, la canción popular "La Tarara", involucrando de forma total al público asistente. Chano gesticula haciéndonos entender que "no nos oye"... la sala Jazz Room se tranforma en un blanco patio andaluz lleno de geranios y años de tradición.

Me descubro absorto, llevado por el suave vaivén de las aguas mediterráneas, como si navegara jadeado por finas sábanas sedosas. Despierto en pleno ajetreo: el que las deliciosas turbulencias sonoras de las ahora bravas aguas causan en mi. Y veo impasible como la marea sube y baja y me lleva con ella. Y recobro el sentido ante un universo atmosférico único, el que acaba de crear Chano Domínguez justo antes de abandonar la sala.
La gente no deja de aplaudir piediendo un bis que el gaditano ofrece sin espera. Agradeciendo nuestro gesto versiona la canción de Michael Jackson "Black or white", inédito. Luego remata el concierto en clave de bulerías dejando claro que es uno de nuestros mejores pianistas nacionales, con un estilo marcado por el sentimiento y el virtuosismo.
¡ Olé Chano !
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