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Texto y foto: Juanma Cantos
El Teatro Darymelia vivió la noche del pasado viernes una de las mejores finales que se recuerdan del ya veterano Certamen Andaluz de Canción de Autor, organizado por el IAJ con la colaboración del Patronato Municipal de Cultura y el portal musical de Internet "BuscaMusica.org".
Tres propuestas bien diferentes, que amplían en miles de matices y decenas de caminos el concepto que de canción de autor se tiene, a cargo de tres jóvenes músicos brillantes, que gustan de abrir puertas a diferentes ideas compositivas. Los sevillanos Adolfo Langa y Joaquín Calderón y el malagueño Pablo Ramírez regalaron al público que llenaba el Teatro Darymelia tres conciertos notables, que pusieron las cosas muy difíciles al jurado del concurso a la hora de elegir un ganador. Tras más de cuarenta y cinco minutos de deliberación, el premio fue para Joaquín Calderón, quien, con su sarcástico y personalísimo modo de observar y reflejar en canciones todas sus experiencias vitales, se ha convertido desde hace años, y por derecho propio, en espejo en el que se miran un amplio número de nuevos cantautores de nuestra tierra.
Mereció igualmente el premio el sevillano Adolfo Langa y su mezcla de pop y melodías perfectas, puestas en escena por un grupo de músicos que hicieron relucir las composiciones de la voz principal. Al igual que Pablo Ramírez, quien gusta de fundir toda clase de ritmos latinos en su música, cubriendo un rango compositivo rico en matices y plasmado con claridad en el escenario.
Tras tan meritorios finalistas, Ariel Rot, una figura fundamental para entender la música española de las pasadas décadas, puso un inmejorable cierre a una final de altura.
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