|

Texto
y fotos: Juan Jesús García.
La cantante bahiana
encandiló al público en el festival Jazz en la Costa
Rosa Passos volvió al festival sexitano Jazz en la
Costa, una muestra que la descubrió en cierto modo hace seis años, cuando la presentó en exclusiva al público español. Desde entonces, Rossa, una mujer que hasta casi entonces estuvo dedicada a la 'criança' de sus hijos, está consiguiendo el reconocimiento mundial. En este mismo año ha grabado dos discos a la vez, con Ron Carter y otro con Paquito
D'Rivera y tras la gira mundial que está realizando se incorpora a la orquesta sinfónica el prestigioso violonchelista Yo Yo Ma para iniciar otra en el circuito de las música clásica.
En Almuñécar Rosa Passos demostró todo lo aprendido en estos años de
ausencia, de cómo ha pasado de ser una mujer tímida y dubitativa a pisar firme en el escenario y comunicar con la canción y también con le gesto. Su mano derecha Lula Galvao sigue empujando la sensibilidad de esta mujer hacia terrenos jazzísticos mientras que a ella la bossa es que le sale del alma nada más abrir la boca o coger su guitarra.
De entonación impecable y dicción perfecta, la Passos, pequeñita en un escenario lleno de flores que ella arrojaba al público, homenajeó a sus mayores: Ella Fitgerald (con quien la comparan en los USA), Betty Carter, Shirley Horn.... "pero sobre todo adoro a Ellis Regina" dijo y lo confirmó con un estremecedor 'Altos y baixos'.
Entre la bossa y el jazz de pequeñas distancias se movió su actuación ante un público que alzaba banderas brasileras y dialogaba con ella en los entretemas, obligando a esta menuda mujer de talla mundial a realizar cuatro bises, el último con todo el público puesto en pie aplaudiéndola.
|