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ETNOSUR 2MIL2

Así es nuestro mundo

Taller de cometas "Comevientos". Foto: Sitoh Ortega
Texto: Juanma Cantos.

Fotos: Sitoh Ortega.



EtnoSur comenzó con brillantez. La gran presencia de público en todas las actividades programadas para la primera jornada no impidió el disfrute de éstas sin aglomeraciones ni agobios. Sólo los talleres, cuyo aforo es limitado, se vieron desbordados por el afán participativo de las decenas de miles de asistentes a EtnoSur.

Desde la mañana del viernes, el Convento de los Capuchinos y el Paseo de los Álamos se llenaron de una chiquillería que, no podía ser de otro modo, disfrutó de dos talleres ideados para la infancia. 

El Taller de Espantapiedras, dirigido por el artista pluridisciplinar -pinta, canta, escribe, compone...- Xavier de Torres, todo un personaje de nuestros días, digno de una cátedra en humanismo, enseñó a los niños alcalaínos, mediante el tallado, el grabado y la pintura de piedras, que existió un mundo en el que la relación con la naturaleza iba mucho más allá de lo material. Sin necesidad de "tele" ni de teléfonos móviles, los niños comprendieron la importancia que las piedras tuvieron en la comunicación de las culturas ancestrales y la simbología que subyace detrás de tan natural elemento.

Otro elemento natural, el viento, sirvió como motivo didáctico para el segundo de los talleres. Una tela, unas simples varillas de madera, una cuerda o un trozo de papel... y a dejar volar la imaginación. Las caras de sorpresa, felicidad e ilusión entre los niños que asistieron al taller de cometas, dirigido por el Club de Cometas de Madrid "Comevientos", y a su posterior pilotaje, dejaron claro que no son necesarios complejos juegos electrónicos para lograr el disfrute de los pequeños de la casa. Utilizar herramientas sencillas, idear un artilugio volador, fabricarlo con sus propias manos, echarlo a volar... dan forma a una experiencia que, por desgracia y como en tantos otros aspectos de la vida, está en desuso. El conformismo y el consumismo son dos conceptos que no deberían adormecer la imaginación de los niños. Fabricar una cometa es, a todas luces, mucho más enriquecedor que comprarla en el supermercado.

Los mayores también tuvieron su ración de taller. La artesanía, por la mañana, en un entorno como el Paseo de los Álamos, y el "didgeridoo" y la danza "Kathak", por la tarde, trajeron nuevos mecanismos didácticos y de ocio a la primera jornada de EtnoSur.
Foro "La mujer africana". Foto: Sitoh Ortega
Raúl Orte enseñó a sus alumnos las técnicas de respiración circular básicas para hacer sonar un instrumento milenario y tan complejo, pese a su apariencia de simple palo de eucalipto hueco, como es el "didgeridoo".

Por su parte, la belleza de los movimientos de la bailarina Sharmini Tharmaratnam hizo del taller de danza "Kathak" un remanso de rítmica y coordinación.

Ni siquiera la televisión, a través del programa "Andalucía Directo", de Canal Sur Televisión, quiso perderse las magistrales clases de esta danza clásica del norte de la India.

Y qué decir de los "cuentacuentos". Marisa y Magda, "Palique", narraron, en el Convento de Capuchinos, sucedidos, historias, anécdotas, deseos, esperanzas, en un recital que llevó por título "La Primera Mentira".

Eran ya las siete de la tarde cuando podíamos encontrar a Juan Arjona, "Recoveco", contando sus historias para un público eminentemente infantil en la Plaza Cuentacuentos.

Como contraposición a la comedia de los cuentacuentos, la jiennense Micaela Navarro, Secretaria Federal de Igualdad del PSOE, moderaba, en el Palacio Abacial, el foro sobre la mujer africana de nuestros días, que busca su lugar entre la tradición y la modernidad e intenta ganar un status social que le corresponde por derecho. Mientras, en la planta superior, el fotógrafo jiennense Clemente Aceituno explicaba una y mil veces, con gentileza y cordialidad, las experiencias que vivió en Afganistán un año antes de los atentados; unas experiencias que han quedado plasmadas en treinta fotografías de una expresividad y de una belleza humildes y sinceras, como los personajes reflejados en las instantáneas. Niños jugando entre los restos de tanques soviéticos, una foto de familia junto a un helicóptero abatido, el mercado de Kabul, las personalidades religiosas del país, la fabricación artesanal de material bélico...

La de Clemente es una vida dedicada a la fotografía de personas que, aunque no hablen en sus retratos, gritan con fuerza su grandeza y su miseria.

Y no menos humana y enriquecedora es la exposición del fotógrafo alcalaíno Jorge Moyano, quien ha captado, entre adobe y arena, la vida de Mali y Burkina Fasso en torno a sus mezquitas.

Más música. "Arquitrabe" repetían presencia en el EtnoSur. En esta ocasión era en la Fortaleza de la Mota, tras su actuación, por la mañana, en el Paseo de los Álamos. El dúo mostró la música tradicional jiennense. Sí, esas canciones que cantaban, de mozos, nuestros abuelos y que más de uno de nosotros hemos escuchado escapar, como un susurro de nostalgia y añoranza, de labios de nuestros mayores.

El pipiripao y su riqueza gastronómica se animaron con el "nuevo circo" de "Rolabola" y su espectáculo "Charivari". Humor y malabares, consignas contra la explotación animal, personalizadas en domadores locos, fingidos caballos manejando con destreza el "diábolo", carreras, saltos, música, teatro... que salían, a raudales y manteniendo la tensión escénica, de una improvisada carpa de circo.
Rolabola Circo. Foto: Sitoh Ortega
A esas horas, pasadas las nueve de la noche, el recinto de EtnoSur lucía radiante, invadido por la expectación de miles de personas. Familias enteras -de la suegra al nieto-, hippies, curiosos, etnofanáticos, visitantes esporádicos... jóvenes y no tan jóvenes unidos por una fuerza común, la convivencia, y guiados por una idea común, la participación.

A las diez, "Rasha" subió al escenario "Etno" acompañada por un grupo de lujo, formado por Javier Crespo, guitarrista, Manolo Gil, teclista, Óscar Astruda, batería, Pato Núñez, bajista, y Patxi Pascual, director musical del conjunto, compositor de los temas, arreglista y, por si algo le faltase, fantástico saxofonista y flautista. 

La sudanesa, residente en nuestro país, al igual que el resto de los músicos que actuaron el viernes, desplegó un repertorio basado en la mezcla de las influencias islámicas y de las raíces de la música del África ecuatorial, con innegables toques jazzísticos, finos adornos pop y alguna concesión a la tradición andalusí. Letras poéticas, ensoñadoras, reivindicativas y de denuncia, que engrandecen a una mujer que siente y padece la profunda fractura que la dictadura militar y la interminable guerra civil han marcado con dolor en la piel de su país. No hay más que escuchar temas como "Lo siento Sudán", "El joven", "Las chicas del barrio" o "¿Por qué abandonas?" para comprenderlo.

Justin Tchachoua es ya, sin duda, uno de los personajes más carismáticos que han atravesado con su música el corazón de los etnofanáticos. En un escenario amplio, Justin pudo desenvolverse a su antojo, con soltura, entre juegos de luces de gran belleza, y rodeado de dos percusionistas a cual mejor. El camerunés mezcló la tradición bamiliké con las urbanitas trovas rockeras, que tuvieron su epicentro en la guitarra eléctrica y el bajo. Lo de Justin fue, ni más ni menos, meterse al público en el bolsillo.

La espectacular fusión de países y etnias de "Afrika Lisanga" ("Africa Unida"), grupo liderado por el sierraleonés Seydu e integrado por congoleños de ambos lados del río, guineanos, cameruneses y angoleños, puso en escena una auténtica fiesta de ritmos y bailes africanos.

Y para espectáculo, "Djambutu Thiossan". El grupo de Ass y sus hermanos Mass y Pap, antaño artesanos ambulantes, dio toda una lección de saltos acrobáticos, percusión y tradición "griot", que entusiasmó a los presentes hasta el punto de que decenas de ellos se subieron al escenario para acompañar a los senegaleses en su fiesta.

Para acabar el primer asalto de EtnoSur, y antes de dar al cuerpo un merecido descanso, los "DJs" de la EtnoTeca animaron a la concurrencia hasta que llegó la mañana.
     

 Más información sobre EtnoSur en Internet:
 Web oficial: www.etnosur.com
 

 
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