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Texto:
Paco Salas.
Fotos: Sitoh Ortega.
Llegamos el jueves 18 a esta ciudad fronteriza para ver como iban los preparativos de este ETNOSUR 2 MIL 2. El pueblo va tomando color y se esta llenando paulatinamente de asistentes y participantes.
Artesanos, técnicos de sonido,
montadores, músicos. y toda la tropa que configura este evento, esta a pleno rendimiento y se respira un clima de tranquilidad operativa. Los motores
están en marcha y solo falta el pistoletazo de salida
oficial, que se ha dado hoy a las 11h con dos talleres en el Paseo de los
Álamos y el Patio del Convento de Capuchinos. Piedras y cometas
abrirán esta VI edición de los
Encuentros Étnicos en la Sierra Sur.
Pero como hay que poner el huevo en
algún sitio, ayer decidimos pasar la tarde con Xavier de Torres, que dirige el taller "Espantapiedras". Este artista integral que lleva mucho tiempo encalomado en San
José (Almeria), te recuerda rápidamente
a los artistas del Renacimiento y sus multidisciplinas. El se gana las habichuelas
pintando, pero con las piedras tiene un rollo atávico y a las primeras de cambio te habla de las fuerzas telúricas,
de las rocas plutónicas, de las piedras de Nuevo
Méjico y sus indios, y del magnetismo de la zona.
Además, compone, canta, escribe y no se cuantas cosas mas; vamos, todo un lujo de tipo, en estos tiempos de mediocridades sin fronteras y promociones de la nada.
Me cuenta que tiene gracia acabar haciendo un taller en el patio de un convento de Capuchinos, cuando muchos años atrás, trabajo en una biblioteca de Capuchinos en
Barcelona, ¿ironías del destino, u otra cosa?
En fin, que estamos frente a un artista sin limitaciones de
ningún tipo, que viene ilusionado con su
montón de peñones, para que los niños gocen con ellos y después dejen su legado en el pueblo.
Si Andre Breton sacaba su surrealismo de los sueños y
Ramón Gómez de la Serna del Rastro madrileño, Xavier de Torres lo saca de las piedras, que toman vida en sus manos y sus montajes. Su pasión por los objetos perdidos y encontrados, nos recuerda que las cosas viejas son la ceniza expresiva de la vida, de la que se renace continuamente para afrontar nuevos episodios, en los que la soledad emana a borbotones y no apabulla.
Todo un espectáculo participativo y sugerente, donde los peñones son los reyes del mambo, y las maracas un toque de atención.
Y hablando de peñones y actualidad, observamos desde la privilegiada atalaya de la Fortaleza de la Mota, un poco
atónitos, el espectáculo lamentable y patriotero de 2ª
B, a cuentas del Peñón del Perejil. Yo, viendo esto y lo otro, lo
único que se me ocurre es pedir( como los jornaleros piden tierra para quien la trabaja) el Peñón del Perejil para Xavier de Torres, que es el que se curra los peñones con arte, y de paso aliviar la situación internacional.
Ni para España, ni para Marruecos, el Peñón para Xavier, y el perejil
también.
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